Plan Cimientos:
El primer paso para crear página web de empresa reformas

El boca a boca es rentable, hasta que te buscan y no existes

Tu cliente ideal ya ha escuchado hablar de ti, pero antes de firmar una reforma de 30.000€, va a buscarte en Google. Si encuentra un vacío o una web cutre, ese contrato se lo lleva tu competencia. Levantamos a tu primer comercial trabajando 24/7: una página rápida y directa que valida tu profesionalidad al instante y guía al cliente directo a pedirte presupuesto.

Puedes ver nuestros servicios aquí.

Inversión: 1.990€

Tu presencia digital operativa en tiempo récord.

Todo lo que necesitas saber antes de levantar tu primera página web.

Porque el boca a boca consigue que te conozcan, pero buscarte en internet es lo que confirma la firma del contrato. Si un propietario va a gastar miles de euros en una obra y al buscar tu empresa en Google no encuentra nada, sentirá desconfianza. Esta página actúa como tu tarjeta de presentación oficial para no perder esas ventas casi cerradas.

Te ayuda a ir directo al grano. Tus clientes no tendrán que perderse buscando información por distintos menús. Al entrar, deslizarán hacia abajo y verán tus servicios, fotos de tus mejores obras y el formulario para pedirte presupuesto. Todo en la misma pantalla, rápido y sin distracciones.

El Plan Cimientos es tu escaparate de autoridad, no una varita mágica para Google. Su trabajo exclusivo es asegurar que, cuando un cliente te busque por el nombre de tu empresa tras una recomendación, encuentre una base sólida que justifique tus precios en lugar de un vacío digital.

Porque lo barato espanta a los buenos presupuestos. Una web gratuita suele cargar lenta, incluye anuncios de otras marcas y se ve descolocada en el móvil. Nosotros construimos un espacio propio, seguro y con un aspecto impecable que proyecta la misma calidad que tú entregas en tus obras físicas.

No hay letras pequeñas ni ataduras. El coste de levantar y diseñar tu web es un pago único. A partir de ahí, la página es 100% tuya. Solo tendrás que asumir los costes mínimos anuales que exige internet a todo el mundo (el nombre de tu dominio y el espacio donde se aloja). La diferencia es que estos pagos los harás directamente a los proveedores oficiales, no a nosotros. Te dejamos todo configurado a tu nombre para que tengas el control y la propiedad absoluta, sin intermediarios.

La decisión es completamente tuya; no te imponemos ninguna cuota obligatoria. Nosotros te entregamos la infraestructura funcionando al 100%. A partir de ahí, tienes dos opciones: gestionar el mantenimiento técnico y las actualizaciones de seguridad por tu cuenta, o delegarlo en nosotros contratando nuestro Plan de Mantenimiento ITW. Tú decides si prefieres invertir tu tiempo vigilando que la web no falle o centrarte en dirigir tus obras mientras nosotros vigilamos el sistema.

Construyes para otros con excelencia. Es hora de construir para tu propio negocio.